Ortodoncia no tenía amigos,
era una chica extraña.
Guardaba cosas en sus tres ombligos;
pizza, refresco, pastel o lasaña.
Nunca nadie hablaba con ella
porque su piel era rosa;
su cabeza tenía forma de botella
y una cara realmente graciosa.
Le gustaba bailar música disco,
electrónica, rancheras y ska,
pero como tenía un ojo bisco
con ella nadie quería bailar.
Ortodoncia disfrutaba bastante
las tardes calurosas,
y aunque no usaba desodorante
ella siempre olía a rosas.
Su corazón era enorme,
aunque no tenía a quién amar.
Todos creían que era deforme
o que en un descuido los podría devorar.
Pero Rosa era muy tierna,
y no les guardaba rencor.
Tal vez le faltaba una pierna,
pero no le faltaba color.
Por las noches hablaba con las estrellas,
y les preguntaba muchas cosas,
como por qué ellas eran tan bellas
o por qué tan lentas las babosas.
Y bueno, Ortodoncia tenía tres ombligos,
y sí, le gustaba muchomucho la lasaña.
No tenía ni dos ni tres amigos
pero era feliz siendo rosa y tan extraña.
sábado, mayo 15
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